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| Robert Capa © International Center of Photography Death of a loyalist militiaman. Córdoba front, Spain. Early September, 1936. © Robert Capa © International Center of Photography | Magnum Photos |

Robert Capa © International Center of Photography Gerda Taro on the Cordoba front. Spain. September 1936. © Robert Capa © International Center of Photography | Magnum Photos

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| Gerda Taro © International Center of Photography First great offensive by the republicans. Brunete, Spain. July 1937. © Gerda Taro © International Center of Photography | Magnum Photos |
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| Gerda Taro © International Center of Photography Wounded Republican soldier. Segovia front, Spain. Late May, early June 1937. © Gerda Taro © International Center of Photography | Magnum Photos |
Por quién doblan las campanas
Por quien doblan las campanas, en inglés For Whom the Bell Tolls, es una novela publicada en 1940, cuyo autor, Ernest Hemingway, participó en la Guerra Civil Española como corresponsal, pudiendo ver los acontecimientos que se sucedieron durante la contienda.
El título procede de la "Meditación XVII" de Devotions Upon Emergent Occasions, obra perteneciente
al poeta metafísico John Donne, y que data de 1624:
"Explico algunas cosas" ,
del libro de poemas
España en el corazón
impreso en 1937, durante la guerra civil, por soldados republicanos en la Editorial 'Ejército del Este’, en papel que ellos mismos habían producido.
Preguntaréis: Y dónde están las lilas?
Y la metafísica cubierta de amapolas?
Y la lluvia que a menudo golpeaba
sus palabras llenándolas
de agujeros y pájaros?
Os voy a contar todo lo que me pasa.
Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles.
Desde allí se veía
el rostro seco de Castilla
como un océano de cuero.
Mi casa era llamada
la casa de las flores, porque por todas partes
estallaban geranios: era
una bella casa
con perros y chiquillos.
Raúl, ¿te acuerdas?
¿Te acuerdas, Rafael?
Federico, ¿ te acuerdas
debajo de la tierra,
te acuerdas de mi casa con balcones en donde
la luz de junio ahogaba flores en tu boca?
¡Hermano, hermano!
Todo
eran grandes voces, sal de mercaderías,
aglomeraciones de pan palpitante,
mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua
como un tintero pálido entre las merluzas:
el aceite llegaba a las cucharas,
un profundo latido
de pies y manos llenaba las calles,
metros, litros, esencia
aguda de la vida,
pescados hacinados,
contextura de techos con sol frío en el cual
la flecha se fatiga,
delirante marfil fino de las patatas,
tomates repetidos hasta el mar.
Y una mañana todo estaba ardiendo
y una mañana las hogueras
salían de la tierra
devorando seres,
y desde entonces fuego,
pólvora desde entonces,
y desde entonces sangre.
Bandidos con aviones y con moros,
bandidos con sortijas y duquesas,
bandidos con frailes negros bendiciendo
venían por el cielo a matar niños,
y por las calles la sangre de los niños
corría simplemente, como sangre de niños.
Chacales que el chacal rechazaría,
piedras que el cardo seco mordería escupiendo,
víboras que las víboras odiaran!
Frente a vosotros he visto la sangre
de España levantarse
para ahogaros en una sola ola
de orgullo y de cuchillos!
Generales
traidores:
mirad mi casa muerta,
mirad España rota:
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de flores,
pero de cada hueco de España
sale España,
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de cada crimen nacen balas
que os hallarán un día el sitio
del corazón.
Preguntaréis por qué su poesía
no nos habla del sueño, de las hojas,
de los grandes volcanes de su país natal?
Venid a ver la sangre por las calles,
venid a ver
la sangre por las calles,
venid a ver la sangre
por las calles!
El ejército del Ebro, rumba la rumba la rumbambá, el ejército del Ebro, rumba la rumba la rumbambá, una noche el rio pasó, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! una noche el rio pasó, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! Y las tropas invasoras, rumba la rumba la rumbambá, buena paliza le dio ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! El furor de los traidores, rumba la rumba la rumbambá, lo descarga su aviación, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! Pero nada pueden bombas, rumba la rumba la rumbambá, donde sobra corazón, ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! Contrataques muy rabiosos rumba la rumba la rumbambá, deberemos resistir ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela! Pero igual que combatimos rumba la rumba la rumbambá, prometemos resistir ¡Ay Carmela! ¡Ay Carmela!
Fonte: A.A.V.V., Canti della guerra di Spagna 1931-1939, Vedette Albatros, 1971
Informazioni: Canzone della "Guerra Civil" spagnola (1936-1938)sobre España y el resto del mundo en la época de la guerra civil.
La guerra civil de los escritores del mundo
Fue tal vez el más pasional de los conflictos del siglo pasado. Casi toda la intelectualidad de Occidente tomó partido en la Guerra Civil española y se produjeron innumerables obras literarias y plásticas referidas a esa contienda.
Hace 70 años, España cambió la lírica de grandes poetas como Neruda, Vallejo y Tuñón. Y convocó a Orwell, a Hemingway, a Dos Passos, a Malraux. Los ecos de aquel combate abrieron trincheras en la cultura argentina. Por ejemplo, separaron violentamente las aguas en la revista Sur. También, son un tema inagotable para historiadores.
del grupo La Raíz
No pasarán skat - en el estadio en el año 2017un agradecimiento a todos los que, no españoles, participaron en la guerra civil e hicieron SUYA la guerra de España.
Aunque nadie sabe con exactitud la cifra, se estima que el conflicto dejó alrededor de medio millón de muertos y más de 200.000 exiliados, muchos de los cuales se establecieron en América Latina.







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